¡Victoria Épica! Diseñadora Katie Perry Gana Batalla Legal de Marca Contra la Superestrella Katy Perry Tras 17 Años de Litigio

La diseñadora australiana Katie Perry gana su demanda de marca de casi dos décadas contra la cantante Katy Perry en un histórico fallo del Tribunal Superior de Australia este 11 de marzo de 2026. Un precedente clave para la protección de marcas.

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En un fallo que sienta un precedente significativo en el mundo de la moda y el entretenimiento, la diseñadora australiana Katie Perry ha ganado un prolongado litigio de casi 17 años contra la reconocida cantante estadounidense Katy Perry, por el uso de su marca registrada. La decisión, emitida este miércoles 11 de marzo de 2026 por el Tribunal Superior de Australia, reafirma el derecho de la diseñadora a comercializar prendas de vestir bajo su propio nombre.

La disputa, calificada por muchos como una batalla de 'David contra Goliat', se remonta a 2009, cuando Katie Perry (cuyo nombre de casada es Katie Taylor) ya había registrado su marca para una línea de ropa en 2007. Fue entonces cuando los abogados de la superestrella del pop, Katheryn Hudson (conocida artísticamente como Katy Perry), enviaron una carta de cese y desista a la diseñadora, argumentando un posible conflicto de marca.

A lo largo de más de una década, el caso ha pasado por diversas instancias judiciales en Australia, con decisiones contradictorias que han generado gran atención mediática. En 2019, la diseñadora Katie Perry demandó a la cantante por infracción de marca, alegando que la venta de productos promocionales, incluyendo ropa, durante la gira australiana de Katy Perry en 2014, vulneraba su marca registrada.

Aunque un tribunal federal inicialmente falló a favor de la diseñadora en 2023, esta decisión fue revocada en 2024 tras una apelación de la cantante, que argumentaba que su reputación internacional ya estaba consolidada y que no existía riesgo de confusión. Sin embargo, la apelación de Katie Perry ante el Tribunal Superior de Australia ha revertido este último fallo.

El Tribunal Superior ha determinado, por mayoría, que la marca registrada de la diseñadora no infringe la legislación sobre marcas comerciales y que su uso no es susceptible de causar confusión entre los consumidores australianos ni de perjudicar la reputación de la cantante. Este veredicto pone fin, al menos en parte, a una saga legal que ha captado la atención global, especialmente en la industria de la propiedad intelectual.

Como resultado de la sentencia, Katy Perry ha sido ordenada a pagar los costes legales de Katie Perry, cuyo monto exacto será determinado por el Tribunal Federal. La diseñadora ha expresado que esta victoria es crucial para proteger a las pequeñas empresas frente a grandes corporaciones, estableciendo un precedente sobre cómo los tribunales deben evaluar la reputación en futuras disputas de marcas basadas en nombres.

La controversia subraya la complejidad de los derechos de propiedad intelectual, especialmente cuando celebridades y empresas comparten nombres similares. A pesar de los años de litigio, un representante de la cantante ha asegurado que Katy Perry nunca tuvo la intención de cerrar el negocio de la diseñadora australiana.